Todos hemos visto en algún momento uno de esas animaciones en las que nos cuentan una historia o desarrollan un contenido al mismo tiempo que vemos una mano dibujando la narración. Para realizar este tipo de artefactos multimedia de forma profesional existen diferentes aplicaciones y programas que tienen un costo fuera de las posibilidades de los docentes y la mayoría de nuestro alumnado. Pero, si colocamos la metodología por encima de las máquinas y nos centramos más en el desarrollo del pensamiento y la creatividad podemos encontrar alternativas tecnológicas que nos permiten realizar producciones “caseras” muy dignas. Vayamos por partes.